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Tsunamis · Módulo 2 · Fase Antes

Tsunamis — Módulo 2 · Fase 1: Antes

Planificación, prevención y preparación

Alcance y limitaciones: Esta guía está dirigida a personas y familias que deseen prepararse en su hogar y en su entorno. Tiene fines educativos y preventivos. No sustituye la normativa local de protección civil, el criterio de las autoridades competentes ni la evaluación de un profesional calificado. Cada persona y cada familia debe adaptar estas recomendaciones a su vivienda y a sus circunstancias. Ante una emergencia, siga siempre las instrucciones de las autoridades de su país.

Actualizado: 22 sept 2026

Aclaratoria

Esta guía está dirigida a personas y familias que deseen prepararse en su hogar y en su entorno.

Tiene fines educativos y preventivos. No sustituye la normativa local de protección civil, el criterio de las autoridades competentes ni la evaluación de un profesional calificado. Cada persona y cada familia debe adaptar estas recomendaciones a su vivienda y a sus circunstancias. Ante una emergencia, siga siempre las instrucciones de las autoridades de su país.

Para dudas escriba a: info@centrodelreinodepazyjusticia.com

Objetivo de aprendizaje

Que las personas sepan qué hacer, hacia dónde dirigirse y cómo actuar sin perder tiempo cuando se presente una señal natural o una alerta oficial de tsunami, preparándose con anticipación mediante el conocimiento del riesgo, la planificación de la evacuación y la práctica periódica.

1

Fase 1: Antes — Planificación, prevención y preparación

La preparación previa es una de las herramientas más eficaces para proteger la vida frente a un tsunami. En los tsunamis de origen cercano, el tiempo disponible para evacuar puede ser de apenas unos minutos y es posible que las olas lleguen antes de que se emita o reciba una alerta oficial.

Por esta razón, la preparación no debe comenzar cuando aparece la amenaza. Debe realizarse con anticipación, mediante el conocimiento del riesgo, la identificación de zonas seguras, la planificación de rutas de evacuación, la preparación de suministros esenciales, la organización familiar y comunitaria, y la realización periódica de simulacros.

Principio fundamental: ante un tsunami, la prioridad absoluta es salvar vidas. Ningún objeto, vehículo, documento, mascota o bien material justifica retrasar una evacuación.

1.1

Conocer el riesgo del lugar donde se encuentra

Toda persona que viva, trabaje, estudie, se hospede o realice actividades en una zona costera debe averiguar previamente si se encuentra dentro de una zona susceptible de inundación por tsunami.

Una familia observa desde una carretera costera el mar y las viviendas de la bahía, junto a una señal de ruta de evacuación.
No debe suponerse que un lugar es seguro únicamente porque se encuentra a cierta distancia de la playa. Los tsunamis pueden penetrar tierra adentro, desplazarse por ríos, estuarios, canales y otras vías de agua, y afectar sectores costeros que no se encuentran directamente orientados hacia el origen del tsunami.
01

Consultar los mapas oficiales

Identifique:

  • las zonas oficialmente consideradas de amenaza o inundación por tsunami;
  • los límites de las zonas de evacuación;
  • las rutas oficiales de evacuación;
  • las zonas altas o áreas de seguridad;
  • los puntos de reunión establecidos por las autoridades;
  • los edificios o estructuras oficialmente designados para evacuación vertical, cuando existan;
  • las rutas alternativas que puedan utilizarse si la principal queda bloqueada.

Los mapas, alturas y límites establecidos por las autoridades locales deben prevalecer sobre cualquier regla general.

Como referencia internacional de preparación, cuando no exista información local disponible, puede considerarse como objetivo dirigirse a un lugar situado aproximadamente a 30 metros sobre el nivel del mar o tan lejos (tierra adentro) como resulte posible. Sin embargo, esta referencia no reemplaza los mapas oficiales de amenaza y evacuación de cada localidad.

02

Conocer el entorno

Todas las personas del hogar o institución deben conocer físicamente las rutas de evacuación. No basta con observarlas en un mapa. Recórralas caminando e identifique:

Calles y senderos que conducen a zonas altas.

Puentes, túneles o pasos estrechos que podrían quedar inutilizados.

Muros, postes, árboles, carteles, vidrios, fachadas u otros elementos que podrían caer después de un terremoto.

Sectores susceptibles de sufrir derrumbes o deslizamientos.

Cursos de agua que deban evitarse.

Posibles rutas alternativas.

Obstáculos que puedan dificultar el desplazamiento de niños, personas mayores o personas con discapacidad.

Practique las rutas también de noche y, cuando sea razonablemente posible, en condiciones meteorológicas adversas, ya que una emergencia puede ocurrir en cualquier momento.

1.2

Planificar una evacuación principalmente peatonal

La planificación debe partir del supuesto de que será necesario evacuar a pie. Después de un terremoto pueden existir calles dañadas, escombros, cables caídos, congestionamientos, semáforos fuera de servicio y vías bloqueadas. El uso masivo de automóviles puede generar embotellamientos y retrasar tanto la evacuación propia como la de otras personas.

Por ello:

  • Determine una ruta principal a pie;
  • establezca al menos una ruta alternativa;
  • conozca cuánto tiempo requiere cada recorrido;
  • adapte el ritmo al integrante que se desplace más lentamente;
  • no planifique una evacuación que dependa exclusivamente de un automóvil;
  • practique el recorrido regularmente.

Si las autoridades locales establecen procedimientos diferentes para determinadas zonas o circunstancias, deben seguirse esas instrucciones.

1.3

Identificar previamente las señales de evacuación

Las personas deben familiarizarse con la señalización existente en su comunidad.

Aprenda a reconocer señales de:

Zona de Peligro o Amenaza de Tsunami;

Ruta de Evacuación por Tsunami;

dirección;

Zona Segura;

Punto de Encuentro;

Evacuación Vertical, cuando existan.

No se debe esperar a una emergencia para intentar interpretar por primera vez estas señales.

1.4

Planificar la evacuación vertical cuando corresponda

La evacuación horizontal hacia terrenos elevados y fuera de la zona amenazada debe ser la opción prioritaria siempre que pueda realizarse a tiempo.

Cuando no exista terreno elevado accesible o cuando el tiempo disponible sea insuficiente, algunas comunidades disponen de estructuras específicamente evaluadas o designadas para evacuación vertical.

Antes de una emergencia:

Identifique las estructuras oficialmente designadas para evacuación vertical;

conozca sus accesos;

determine qué escaleras deben utilizarse;

averigüe cuáles son los niveles establecidos como zonas de refugio;

compruebe que todos los miembros de la familia o de la institución sepan llegar hasta ellas.

Cuando no existan estructuras oficialmente designadas y resulte imposible abandonar la zona de amenaza, un edificio alto, robusto y de hormigón armado puede constituir un recurso de último extremo, pero su utilización dependerá de las características de la amenaza y de la estructura.

Nunca espere hasta la llegada del tsunami para decidir dónde realizará una evacuación vertical.

No debe suponerse que cualquier edificio alto es seguro frente a un tsunami.

1.5

Reconocer las alertas naturales

Un tsunami puede llegar antes que cualquier sirena, mensaje telefónico o comunicado oficial. Por ello, todas las personas, incluidos los niños, deben conocer las principales señales naturales.

01

Un terremoto fuerte o prolongado

Una familia se protege del movimiento sísmico agachándose y cubriéndose la cabeza.

Si se encuentra cerca de la costa y siente un terremoto muy fuerte o suficientemente prolongado como para resultar claramente anormal, considere que puede existir riesgo de tsunami.

Durante el movimiento sísmico, primero protéjase del terremoto. Cuando pueda desplazarse de manera segura, prepárese para evacuar inmediatamente hacia una zona segura.

02

Un cambio repentino y anormal del nivel del mar

El mar se ha retirado dejando expuesto el fondo marino mientras una madre y su hijo se alejan de la costa siguiendo una señal de evacuación.
No todos los tsunamis comienzan con una retirada visible del mar.
  • El mar puede retirarse rápidamente y dejar expuestos sectores del fondo marino, rocas, arrecifes o animales.
  • También puede ocurrir lo contrario: el nivel del agua puede aumentar repentinamente.
  • Si observa un comportamiento repentino e inusual del océano, aléjese inmediatamente de la costa.
  • Nunca se acerque a observar el fenómeno, tomar fotografías, filmar, recoger peces u objetos ni comprobar personalmente si viene una ola.
03

Un ruido extraño o intenso proveniente del mar

Un fuerte rugido procedente del océano, descrito frecuentemente como similar al sonido de un tren o una aeronave, puede constituir una señal natural de tsunami.

Si siente un terremoto fuerte o prolongado, observa un cambio anormal del mar o escucha un rugido inusual procedente del océano, no espere una alerta oficial: evacúe.

1.6

Conocer los sistemas oficiales de alerta

Las señales naturales y las alertas oficiales son complementarias. Ninguna debe ser ignorada.

Antes de una emergencia, averigüe qué sistemas utiliza su localidad:

01

sirenas;

02

alertas de emergencia en teléfonos móviles;

03

mensajes SMS;

04

radio;

05

televisión;

06

aplicaciones oficiales;

07

altavoces;

08

autoridades locales;

09

servicios de protección civil o gestión de emergencias.

Si existen sirenas, conozca sus diferentes señales y cómo se realizan las pruebas periódicas.

Mantenga activadas las alertas de emergencia del teléfono cuando el sistema local lo permita.

Disponga también de una radio portátil a pilas o manivela, porque las redes de telefonía móvil, electricidad e internet pueden fallar o saturarse.

1.7

Preparar el plan familiar o del hogar

Las familias pueden encontrarse separadas cuando ocurre una emergencia.

El plan debe establecer previamente:

Quién acompaña a los niños pequeños;

quién ayuda a las personas mayores;

quién asiste a las personas con discapacidad;

cómo se evacuarán las mascotas sin retrasar la salida;

cuál es el punto de encuentro;

cuál es la ruta principal; cuál es la ruta alternativa;

quién es el contacto externo de emergencia; qué hará cada integrante si la familia se encuentra separada.

01

Establecer un punto de encuentro seguro

Defina un lugar concreto fuera de la zona de amenaza, preferentemente en una zona alta y claramente identificable.

Todos deben conocerlo.

El punto debe poder utilizarse aunque:

  • los teléfonos no funcionen;
  • los miembros de la familia estén separados;
  • los niños estén en la escuela;
  • los adultos estén trabajando;
  • las calles habituales estén bloqueadas.
02

Designar un contacto externo

Seleccione una persona de confianza que viva fuera de la zona potencialmente afectada.

Todos los integrantes deben conocer:

  • su nombre;
  • su número telefónico;
  • medios alternativos para contactarla.

Después de una emergencia, los mensajes de texto pueden resultar más eficaces que las llamadas cuando las redes están congestionadas.

La información de contacto debe llevarse también por escrito, porque depender exclusivamente de la memoria del teléfono puede resultar problemático si este se pierde, se rompe o queda sin batería.

1.8

Preparar la mochila de emergencia

La mochila debe encontrarse en un lugar accesible y conocido por todos, preferentemente próximo a la ruta habitual de salida, pero sin obstaculizarla.

Debe ser resistente, fácil de transportar y, cuando sea posible, impermeable, o contener los elementos sensibles dentro de bolsas herméticas.

Una familia prepara sobre una mesa los elementos de la mochila de emergencia: agua, alimentos, radio, linterna, pilas, botiquín, guantes y documentos.

Incluya, según las necesidades de cada familia:

  • agua potable;
  • alimentos no perecederos y de fácil consumo;
  • abrelatas manual, cuando sea necesario;
  • medicamentos personales esenciales;
  • botiquín de primeros auxilios;
  • linterna;
  • pilas de repuesto;
  • radio portátil a pilas o manivela;
  • silbato;
  • batería externa cargada;
  • cables de carga;
  • elementos básicos de higiene;
  • mascarillas apropiadas para ambientes con polvo;
  • guantes;
  • manta térmica o abrigo ligero;
  • dinero en efectivo en billetes de baja denominación;
  • copias protegidas de documentos importantes;
  • lista escrita de teléfonos de emergencia;
  • llaves necesarias;
  • elementos específicos para niños, personas mayores, personas con discapacidad y mascotas.

Revise periódicamente:

  • agua;
  • alimentos;
  • medicamentos;
  • fechas de vencimiento;
  • estado de las baterías;
  • carga de baterías externas;
  • cambios en teléfonos, documentos y necesidades familiares.
Una mujer y una persona mayor revisan el contenido de la mochila de emergencia junto a una ventana.

La mochila debe facilitar la evacuación, no dificultarla. Evite cargar objetos innecesarios o excesivamente pesados.

1.9

Preparación específica de niños y adolescentes

Los menores necesitan comprender el peligro sin recibir información innecesariamente alarmante. La preparación debe generar conocimiento, confianza y respuestas simples.

01

Enseñar qué es un tsunami

Explique con palabras adecuadas para la edad, que un tsunami puede comportarse como una inundación extremadamente rápida y poderosa y que no necesariamente se parece a una única "ola gigante".

Los niños deben comprender especialmente que:

nunca deben acercarse al mar para mirar;

nunca deben regresar por juguetes u objetos;

nunca deben esperar a sus padres si están bajo responsabilidad de la escuela o de otro adulto;

deben seguir inmediatamente las instrucciones del adulto responsable.

02

Familiarizarlos con las alarmas

Los sonidos intensos pueden producir miedo o confusión. Durante ejercicios y actividades educativas, permita que los niños conozcan previamente, cuando sea posible, los sonidos de:

sirenas;

alarmas;

alertas de teléfonos;

sistemas de megafonía.

Deben comprender que una alarma significa actuar, no esconderse ni paralizarse.

03

Preparar una mochila infantil ligera

Los niños que tengan edad y capacidad suficiente pueden disponer de una mochila pequeña y liviana. Puede contener:

Infografía de la mochila infantil: una botella pequeña de agua, un alimento sencillo, una prenda de abrigo, una tarjeta de identificación y un objeto pequeño de contención emocional. Nunca debe asignarse al niño una carga que reduzca su velocidad o dificulte su evacuación.
04

Tarjeta de identificación

La tarjeta debe protegerse contra el agua e incluir, según corresponda:

  • nombre completo;
  • edad;
  • nombre y teléfono de padres, tutores o responsables;
  • contacto externo de emergencia;
  • alergias importantes;
  • medicamentos esenciales;
  • información médica relevante que pueda resultar necesaria para su atención.

La inclusión del grupo sanguíneo puede realizarse si está evidentemente documentado, pero no sustituye las pruebas médicas necesarias antes de una transfusión.

05

Practicar la ruta

Una madre y su hijo recorren un paseo arbolado hacia la zona segura junto a una señal de ruta de evacuación.
Recorra periódicamente con los niños el camino hacia la zona segura. Utilice puntos de referencia fáciles de reconocer.

El niño debe aprender progresivamente:

Cuál es la dirección segura;

dónde se encuentra el punto de encuentro;

a qué adultos debe obedecer;

qué hacer si sus padres no están presentes.

06

Si los padres no están presentes

Personal educativo y un familiar revisan juntos el plan de evacuación frente a una institución.

Si el niño se encuentra en la escuela, guardería, institución, actividad deportiva o bajo responsabilidad de otro adulto cuando ocurre la emergencia:

  • Debe permanecer con el grupo y obedecer al adulto responsable.
  • No debe abandonar por su cuenta una zona segura para buscar a sus padres.
  • Los padres deben conocer previamente el plan de emergencia de la escuela o institución, la zona hacia la que evacuarán a los menores y el procedimiento de reunificación familiar.
1.10

Bebés y niños pequeños

Las familias con bebés o niños que todavía no puedan desplazarse rápidamente deben preparar anticipadamente su sistema de transporte.

Una madre lleva a su bebé en una mochila portabebés mientras camina junto al padre por una vereda.

Puede ser necesario disponer de:

mochila portabebés ergonómica;

elementos esenciales de alimentación;

pañales;

toallitas;

muda de ropa;

medicamentos;

elementos de abrigo.

El sistema elegido debe permitir al adulto mantener la mayor movilidad posible y, preferentemente, conservar las manos libres.

1.11

Simulacros familiares

Practique previamente la evacuación utilizando el sistema real que emplearía durante una emergencia. La preparación teórica no es suficiente.

Realice simulacros periódicos desde:

La vivienda;

la escuela, cuando corresponda;

el lugar de trabajo;

otros lugares frecuentados situados dentro de una zona de amenaza.

Una familia cronometra su recorrido de evacuación mientras camina por una calle costera acompañando a una persona mayor.
Cronometre el recorrido y compruebe cuánto tarda realmente el integrante más lento.

No debe establecerse un objetivo universal de "15 minutos", porque el tiempo disponible depende de la fuente del tsunami, la distancia a la costa, la topografía y las condiciones locales.

El objetivo correcto es alcanzar la zona segura dentro del tiempo de evacuación establecido para la localidad, con el mayor margen posible.

Los simulacros deben contemplar escenarios como:

  • ruta principal bloqueada;
  • ausencia de electricidad;
  • falta de comunicación;
  • evacuación nocturna;
  • lluvia;
  • presencia de niños;
  • asistencia a una persona con movilidad reducida;
  • traslados de mascotas.
1.12

Preparación de mascotas

Un niño con su perro atado, un gato en su transportadora y una mochila listos junto a la puerta de casa.
La evacuación de mascotas debe planificarse antes de la emergencia para evitar que su búsqueda o captura retrase la salida de las personas.
01

Identificación

Un perro sentado con collar y placa de identificación.

Las mascotas deben contar con identificación actualizada.

Cuando corresponda, utilice:

  • collar o arnés con placa;
  • nombre del responsable;
  • teléfono principal;
  • teléfono alternativo;
  • microchip, si está disponible y es habitual en la localidad.
Fotografías recientes de una mascota y de la mascota junto a su responsable.

Conserve una fotografía reciente de la mascota y, preferentemente, una fotografía del animal junto a su responsable.

Guarde copias de:

  • certificados de vacunación;
  • tratamientos;
  • medicamentos;
  • información veterinaria relevante.
02

Kit para mascota

Un perro, una mochila, un bolso y un gato junto a los elementos de emergencia, listos en el piso.
Manténgalo junto a los elementos de emergencia familiares.

Puede incluir:

alimento

agua

recipiente plegable

medicamentos

correa

arnés

transportadora adecuada

bolsas para residuos

elementos básicos de higiene

manta pequeña

copia de documentación veterinaria

Las cantidades deben adaptarse al tamaño, especie y necesidades particulares del animal.

03

Entrenamiento

Acostumbre previamente, a perros y otros animales que puedan hacerlo, a:

Utilizar arnés;

caminar con correa;

ingresar rápidamente en una transportadora;

permanecer dentro de ella;

realizar el recorrido de evacuación.

Los gatos y animales pequeños deben trasladarse en transportadoras adecuadamente cerradas.

Nunca debe confiarse en que una mascota asustada permanecerá voluntariamente junto a su responsable.

04

Refugios y puntos de encuentro

Averigüe previamente qué zonas seguras, alojamientos o refugios admiten animales y bajo qué condiciones.

Identifique alternativas.

Nunca retrase una evacuación poniendo en riesgo vidas humanas para buscar una mascota que no pueda localizarse inmediatamente.

1.13

Personas con discapacidad y personas que necesitan asistencia

La planificación debe ser inclusiva

Las personas con discapacidad, movilidad reducida, necesidades médicas, dificultades cognitivas o sensoriales, deben participar, en la medida de sus posibilidades, en la elaboración de su propio plan.

No debe esperarse a la emergencia para decidir cómo serán evacuadas.

01

Crear una red personal de apoyo

Tres personas conversan alrededor de una mesa, una de ellas con bastón, planificando su red de apoyo.

Identifique varias personas de confianza —familiares, vecinos, compañeros de trabajo o integrantes de la institución— que conozcan: las necesidades de la persona; su domicilio o ubicación habitual; las rutas accesibles; los dispositivos de asistencia; los medicamentos esenciales; las técnicas apropiadas para prestarle ayuda.

Evite que el plan dependa de una única persona.

Cuando resulte apropiado y exista consentimiento, pueden distribuirse copias de llaves entre integrantes seleccionados de la red.

02

Mochila especializada

Además de los elementos generales, puede ser necesario incluir:

Medicamentos esenciales en cantidad razonable según las indicaciones médicas y posibilidades de almacenamiento;

copia de recetas;

lista de medicamentos y dosis;

información médica relevante;

baterías para audífonos;

baterías o sistemas de alimentación para dispositivos de asistencia;

cargadores;

elementos de comunicación;

repuestos esenciales;

herramientas específicas para determinados dispositivos.

No deben almacenarse medicamentos durante períodos prolongados sin respetar sus condiciones de conservación y fechas de vencimiento.

03

Tarjeta de información

Tarjeta de información personal de emergencia con encabezado verde y campos en blanco para completar.

Puede incluir:

  • nombre;
  • contactos de emergencia;
  • tipo de asistencia necesaria;
  • alergias;
  • medicamentos;
  • información médica esencial;
  • método preferido de comunicación;
  • dispositivos de asistencia utilizados.
04

Rutas accesibles

Una persona acompaña a otra que usa silla de ruedas por un pasillo con rampa hacia la salida.

Recorra previamente la ruta de evacuación e identifique: escaleras; pendientes; desniveles; veredas estrechas; terrenos irregulares; obstáculos; lugares donde una silla de ruedas podría quedar bloqueada; rutas alternativas.

Practique el traslado utilizando los dispositivos reales de movilidad.

No improvise técnicas de levantamiento o traslado de personas durante una emergencia. Los familiares, cuidadores o integrantes de la red que deban prestar asistencia deben conocer previamente métodos seguros y apropiados para la persona.

05

Personas con discapacidad auditiva

Planifique sistemas redundantes de alerta, como:

Alertas visuales,

vibración,

mensajes de texto,

dispositivos adaptados,

aviso directo de integrantes de la red de apoyo.

06

Personas con discapacidad visual

Un hombre con discapacidad visual camina con su bastón por una vereda frente a las viviendas.
Practique repetidamente las rutas y mantenga despejadas las salidas.

Cuando corresponda, prepare:

bastón de repuesto;

elementos de identificación;

dispositivos de asistencia;

plan específico para perros de asistencia.

07

Personas con discapacidad intelectual, cognitiva o personas neurodivergentes

Una repisa con pictogramas de comunicación: una campana, una mochila, personas y una zona segura.

Utilice instrucciones sencillas, pictogramas, secuencias visuales o historias sociales adaptadas a cada persona.

Practique progresivamente: qué significa la alerta; qué debe llevar; con quién debe permanecer; hacia dónde debe dirigirse; qué ocurrirá al llegar a la zona segura.

Cuando exista sensibilidad sensorial, incorpore al kit los elementos habitualmente utilizados para reducir la sobre estimulación sensorial, siempre que no dificulten la evacuación.

1.14

Preparación previa de la vivienda

El objetivo principal de preparar la vivienda es reducir lesiones durante el terremoto que puede preceder al tsunami, y disminuir riesgos secundarios.

01

Conocer los suministros

Todos los adultos responsables deben saber localizar, cuando corresponda:

llave general de gas

llave general de agua

tablero eléctrico

También deben saber cómo interrumpir los servicios de manera segura.

Durante una amenaza real de tsunami, no debe retrasarse la evacuación para cortar servicios. Solo deben cerrarse si las autoridades así lo indican o si puede hacerse inmediatamente y sin demorar la salida.

02

Asegurar objetos peligrosos

Fije adecuadamente:

bibliotecas;

estanterías;

muebles altos;

televisores;

electrodomésticos; objetos pesados;

tanques o cilindros que requieran sujeción; elementos que puedan caer y bloquear una salida.

Mantenga libres:

puertas;

pasillos;

escaleras;

rutas de salida.

03

Almacenar sustancias peligrosas

No almacene sustancias incompatibles juntas.

Almacene combustibles, pinturas, pesticidas, productos químicos y sustancias de limpieza de acuerdo con las normas de seguridad correspondientes, en recipientes correctamente cerrados y lugares apropiados.

04

Documentación

Proteja:

  • documentos de identidad;
  • pólizas de seguro;
  • títulos o escrituras;
  • certificados;
  • documentación médica;
  • información bancaria esencial;
  • documentación de mascotas;
  • teléfonos y contactos importantes.

Utilice recipientes resistentes al agua y conserve copias digitales seguras cuando sea posible.

1.15

Preparación del vehículo

El automóvil no debe constituir el elemento central del plan de evacuación ante un tsunami local. Después de un terremoto, utilizarlo puede resultar imposible o peligroso y puede contribuir a bloquear las rutas.

Como preparación general:

Mantenga el vehículo en condiciones adecuadas;

evite circular habitualmente con niveles mínimos de combustible;

conserve un mapa físico;

mantenga elementos básicos de emergencia;

conozca rutas alternativas.

Si existe una alerta de tsunami distante y las autoridades indican que hay tiempo suficiente para evacuar utilizando vehículos, siga exclusivamente las instrucciones oficiales.

No mueva un vehículo durante una amenaza inmediata simplemente para intentar protegerlo.

La vida tiene prioridad absoluta sobre el automóvil.

1.16

Preparación en escuelas, templos, clubes, asociaciones e instituciones

Personal de una institución revisa el plano de evacuación frente al establecimiento, junto a una señal de punto de encuentro.
Toda institución ubicada en una zona susceptible de tsunami debe disponer de un plan propio.

Debe determinar previamente:

  • Quién declara o inicia la evacuación;
  • quién dirige cada grupo;
  • quién verifica sanitarios y áreas comunes, siempre que hacerlo no retrase ni ponga en riesgo su propia evacuación;
  • quién lleva el botiquín y los elementos de emergencia;
  • quién asiste a personas con discapacidad;
  • quién acompaña a niños y personas mayores;
  • cuál es la ruta principal;
  • cuáles son las rutas alternativas;
  • dónde se realizará el recuento de personas;
  • cómo se procederá a la reunificación familiar;
  • cómo se comunicará con las autoridades.

Las listas de asistentes, cuando sean necesarias, deben poder transportarse rápidamente y no convertirse en motivo para retrasar la evacuación.

1.17

Preparación de visitantes y personas que no conocen la zona

Dos visitantes con mochila ingresan al vestíbulo de un edificio señalizado con rutas de evacuación mientras una recepcionista los orienta.
Hoteles, iglesias, templos, centros comunitarios, clubes, instituciones educativas, comercios y organizaciones situados dentro de una zona de amenaza, deben considerar que muchas personas presentes pueden desconocer completamente las rutas de evacuación.

Por eso:

coloque mapas de evacuación en lugares visibles;

mantenga señalizadas las salidas;

indique claramente la dirección hacia la zona segura;

capacite al personal;

incluya a visitantes en los simulacros cuando sea posible;

contemple instrucciones comprensibles para personas que no hablen el idioma local.

1.18

Simulacros institucionales y comunitarios

Los simulacros deben realizarse periódicamente y reproducir, dentro de condiciones seguras, los problemas que podrían presentarse durante una emergencia.

Un facilitador explica el plano de evacuación ante un grupo de personas sentadas.

Deben permitir comprobar:

  • tiempo total de evacuación;
  • funcionamiento de alarmas;
  • comprensión de instrucciones;
  • capacidad de las rutas;
  • funcionamiento de rutas alternativas;
  • asistencia a personas vulnerables;
  • organización de grupos;
  • procedimientos de recuento;
  • comunicación interna;
  • funcionamiento del punto de encuentro.

Después de cada simulacro deben corregirse los problemas detectados.

1.19

Revisión periódica del plan

Una facilitadora señala un mapa de evacuación en la pared mientras un hombre observa, junto a una mesa.
Un plan que no se actualiza puede dejar de ser útil.

Revíselo periódicamente y siempre que:

  • cambie de domicilio;
  • un niño cambie de escuela;
  • cambie el lugar de trabajo;
  • se modifiquen las rutas de evacuación;
  • las autoridades publiquen nuevos mapas;
  • se construyan nuevas estructuras;
  • cambien las condiciones de movilidad de un integrante;
  • se incorporen personas mayores, bebés o mascotas;
  • cambien teléfonos o contactos;
  • se detecten fallas durante un simulacro.
1.20

Preparación específica para personas mayores

Las personas mayores pueden requerir más tiempo para desplazarse, utilizar medicamentos indispensables, depender de dispositivos de movilidad o necesitar asistencia para evacuar.

Estas necesidades deben estar contempladas antes de que ocurra la emergencia.

La edad, por sí sola, no implica incapacidad. La planificación debe realizarse según las condiciones y necesidades reales de cada persona.

Una persona mayor conversa con una mujer que toma notas en una mesa del hogar.
01

Evaluar anticipadamente las necesidades

Determine si la persona:

  • puede evacuar de manera autónoma;
  • necesita bastón, andador, silla de ruedas u otro dispositivo;
  • requiere ayuda para caminar;
  • utiliza medicamentos esenciales;
  • necesita oxígeno u otro equipo médico;
  • presenta dificultades visuales o auditivas;
  • puede comprender y ejecutar por sí misma las instrucciones de evacuación;
  • necesita acompañamiento permanente;
  • puede recorrer la ruta prevista dentro del tiempo disponible.

Si requiere asistencia, identifique previamente quiénes serán responsables de proporcionarla.

02

Crear una red de apoyo

No dependa exclusivamente de una sola persona. Siempre que sea posible, establezca una red integrada por familiares, vecinos, cuidadores o personas de confianza que:

  • conozcan el plan;
  • sepan dónde vive la persona;
  • conozcan sus necesidades;
  • sepan cómo ayudarla;
  • conozcan la ruta de evacuación;
  • sepan utilizar correctamente sus dispositivos de movilidad.
03

Medicamentos

Mantenga organizada la medicación habitual y conserve una lista actualizada que indique:

  • nombre de cada medicamento;
  • dosis;
  • horarios;
  • indicaciones relevantes;
  • alergias conocidas;
  • datos del médico o servicio de salud, cuando corresponda.

Incluya en el equipo de emergencia una reserva razonable de medicamentos, siempre respetando las indicaciones médicas, condiciones de conservación y fechas de vencimiento.

Sobre una mesa: frascos de medicamentos, un organizador semanal de pastillas, un jarabe, un inhalador y una lista.
04

Dispositivos de movilidad

Bastones, andadores, sillas de ruedas y otros elementos indispensables deben mantenerse en lugares accesibles.

Nunca deben quedar:

  • detrás de muebles;
  • almacenados en habitaciones alejadas;
  • bloqueados por objetos;
  • ubicados en lugares difíciles de alcanzar después de un terremoto.

Cuando sea posible, disponga de elementos de respaldo apropiados para las necesidades de la persona.

05

Practicar la evaluación real

No calcule el tiempo de evacuación suponiendo una velocidad teórica.

Realice el recorrido con la persona mayor y utilizando los dispositivos que realmente necesitará.

Si el tiempo requerido resulta excesivo, modifique:

  • la ruta;
  • el punto seguro elegido;
  • el sistema de asistencia;
  • la cantidad de personas asignadas para ayudar;
  • la estrategia de evacuación.

El plan debe adaptarse a la persona, no la persona al plan.

1.21

Personas con necesidades médicas especiales

Algunas personas pueden depender de tratamientos, medicamentos, equipos eléctricos o dispositivos médicos cuya interrupción represente un riesgo. La planificación debe contemplar expresamente estas circunstancias.

Prepare, según corresponda:

  • medicamentos;
  • recetas;
  • información sobre dosis;
  • identificación de enfermedades o condiciones relevantes para la atención de emergencia;
  • baterías;
  • fuentes alternativas de alimentación eléctrica apropiadas;
  • cargadores;
  • suministros médicos;
  • información sobre el funcionamiento de equipos;
  • teléfonos de profesionales o centros médicos;
  • instrucciones sencillas para terceros que deban prestar asistencia.

Si un dispositivo requiere electricidad, consulte anticipadamente con el fabricante, proveedor o profesional competente, qué alternativas seguras existen ante una interrupción prolongada del suministro.

1.22

Preparación para personas que se encuentren en la costa por turismo o actividades recreativas

Una proporción importante de las personas presentes en una zona costera puede no residir allí y, por consiguiente, desconocer completamente el riesgo.

Dos personas con mochila observan la playa desde un paseo costero, junto a una señal de evacuación.

Antes de visitar una zona costera susceptible de tsunami:

  • averigüe si existe amenaza de tsunami;
  • observe la señalización;
  • identifique las rutas de evacuación;
  • localice las zonas seguras;
  • conozca los sistemas locales de alerta;
  • identifique cómo abandonar a pie la costa.

Especialmente para quienes permanezcan en:

  • playas;
  • campamentos;
  • hoteles;
  • complejos turísticos;
  • puertos;
  • marinas;
  • zonas de pesca;
  • paseos costeros;
  • áreas recreativas próximas al mar.

Si se hospeda en un hotel o alojamiento situado en una zona de amenaza, consulte el plan de evacuación y determine previamente hacia dónde deberá dirigirse. No suponga que el personal podrá guiar individualmente a todos los huéspedes durante una emergencia.

1.23

Preparación durante la noche

Un tsunami puede ocurrir mientras las personas duermen. Por ello, el plan debe funcionar también en condiciones de oscuridad.

Mantenga junto a la cama o en un lugar inmediatamente accesible:

Dormitorio de noche: una mujer se calza junto a la cama, con linterna, lentes, medicamentos indispensables, elementos esenciales de asistencia personal, teléfono móvil y calzado cerrado y resistente al alcance de la mano.

El calzado es particularmente importante después de un terremoto, ya que pueden existir vidrios rotos, escombros y objetos cortantes.

Todos los integrantes del hogar deben conocer la salida incluso sin iluminación eléctrica.

Evite colocar muebles u objetos que puedan caer y bloquear puertas, pasillos, escaleras o rutas de salida.

1.24

Preparación en caso de lluvia, frío o condiciones meteorológicas adversas

La evacuación puede producirse bajo lluvia intensa, frío, viento, calor extremo u otras condiciones adversas. La mochila debe adaptarse al clima de la región.

Considere incorporar:

  • impermeable ligero;
  • prendas de abrigo;
  • manta térmica;
  • gorro;
  • protección solar;
  • agua adicional cuando exista riesgo de temperaturas elevadas.

Estos elementos deben ser ligeros y no dificultar la movilidad. La amenaza meteorológica nunca debe convertirse en motivo para permanecer dentro de una zona expuesta a tsunami.

1.25

Preparación de la comunicación de emergencia

Durante un desastre pueden producirse cortes eléctricos; interrupciones de internet; saturación de telefonía; fallas de antenas; pérdida o rotura de teléfonos. Por esta razón, el plan de comunicación debe contar con alternativas.

01

Información escrita

Cada integrante capaz de utilizarla debe disponer de una tarjeta con: teléfonos familiares; contacto externo; punto de encuentro; información médica esencial cuando corresponda.

No dependa exclusivamente de los contactos almacenados en el teléfono.

02 · Baterías externas

Mantenga cargadas las baterías externas y revise periódicamente su funcionamiento. Conserve los cables necesarios.

03 · Radio

Disponga de una radio portátil alimentada por pilas o manivela. Después de una emergencia, la radio puede convertirse en uno de los medios más importantes para recibir información oficial.

04

Uso responsable del teléfono

En una emergencia:

  • priorice mensajes breves;
  • evite comunicaciones innecesarias;
  • preserve la batería;
  • utilice los canales oficiales disponibles;
  • no difunda rumores ni información cuya procedencia desconozca.
1.26

Preparación para la posible pérdida de electricidad, agua y servicios

Un tsunami puede afectar durante períodos prolongados:

  • electricidad;
  • agua potable;
  • telecomunicaciones;
  • transporte;
  • servicios médicos;
  • comercios;
  • cajeros automáticos;
  • estaciones de combustible;
  • sistemas sanitarios.

La preparación no debe limitarse exclusivamente al tiempo necesario para evacuar.

Cada hogar debe considerar también cómo cubrir necesidades esenciales durante las primeras etapas posteriores al desastre.

Mantenga suministros apropiados de:

  • agua;
  • alimentos no perecederos;
  • medicamentos;
  • elementos de higiene;
  • iluminación;
  • baterías;
  • elementos para niños;
  • suministros para mascotas;
  • necesidades particulares de personas dependientes.

Una parte de estos suministros debe estar preparada para evacuar y otra puede formar parte de las reservas domésticas para emergencias.

1.27

Preparación de documentos e información esencial

Los documentos importantes deben protegerse antes de la emergencia. Prepare copias físicas protegidas contra el agua y, cuando resulte posible, copias digitales seguras. Considere:

  • documentos de identidad;
  • pasaportes;
  • certificados de nacimiento;
  • documentación de propiedad;
  • pólizas de seguro;
  • documentación médica;
  • recetas;
  • documentación de vehículos;
  • documentación de mascotas;
  • teléfonos importantes.

Las copias digitales deben almacenarse mediante sistemas seguros y protegidos por contraseña.

Nunca retrase una evacuación para buscar documentos. Su preparación previa existe precisamente para evitar esa necesidad.

1.28

Planificación económica básica

Mantenga, dentro de sus posibilidades, una pequeña cantidad de dinero en efectivo destinada exclusivamente a emergencias. No es necesario transportar grandes sumas.

Después de un desastre pueden quedar temporalmente fuera de servicio:

  • bancos;
  • cajeros automáticos;
  • terminales de pago;
  • redes de datos;
  • sistemas electrónicos de cobro.

El objetivo es disponer de un recurso temporal para necesidades básicas si los medios electrónicos de pago dejan de funcionar.

1.29

Qué no debe formar parte del plan de evacuación

Una preparación adecuada también exige identificar conductas que deben evitarse.

No planifique:

  • regresar a buscar pertenencias;
  • esperar a familiares antes de evacuar;
  • dirigirse hacia la playa para observar;
  • depender exclusivamente de un automóvil;
  • esperar necesariamente una sirena;
  • esperar necesariamente un mensaje telefónico;
  • utilizar ascensores como elemento esencial de una evacuación vertical;
  • detenerse a fotografiar o filmar;
  • regresar por mascotas si hacerlo implica permanecer en peligro;
  • trasladar objetos pesados;
  • utilizar rutas que nunca hayan sido verificadas;
  • improvisar el punto de encuentro durante la emergencia.

Cada una de estas decisiones puede consumir minutos críticos.

1.30

Coordinación con escuelas y centros educativos

Los padres o tutores deben conocer previamente el plan de emergencia de la institución educativa.

Averigüe:

  • hacia dónde evacuarán a los alumnos;
  • quién estará a cargo;
  • cuál será el punto de reunión;
  • cómo se realizará el recuento;
  • cómo se comunicará la institución;
  • dónde y cuándo podrán reunirse posteriormente las familias;
  • cuál será el procedimiento si las comunicaciones no funcionan.

Debe enseñarse a los niños una regla fundamental: si ocurre una emergencia mientras están en la escuela, deben permanecer con sus profesores o responsables y seguir el plan de la institución.

Los padres tampoco deben exponerse ingresando nuevamente en una zona amenazada para intentar llegar hasta la escuela cuando los alumnos ya están siendo evacuados hacia un lugar seguro.

El plan familiar y el plan escolar deben ser compatibles.

1.31

Responsabilidades de instituciones, templos, clubes y organizaciones

Las instituciones que reciben público tienen una responsabilidad especial de preparación. El plan debe considerar la cantidad y características de las personas que pueden encontrarse presentes.

No es igual evacuar:

  • una oficina con pocos adultos;
  • una iglesia o templo durante una celebración;
  • un club durante una actividad infantil;
  • una institución con personas mayores;
  • un centro educativo;
  • un establecimiento con personas con discapacidad;
  • un evento con gran cantidad de visitantes.

Cada institución debe calcular su capacidad real de evacuación.

01

Asignar funciones

Las responsabilidades deben establecerse previamente. Por ejemplo:

  • responsable general de evacuación;
  • responsables de sectores;
  • responsables de grupos de niños;
  • responsables de asistencia a personas con discapacidad;
  • responsable del botiquín;
  • responsable de comunicaciones;
  • responsable del recuento en la zona segura.

Debe existir más de una persona capacitada para cada función crítica, porque el responsable habitual podría estar ausente.

02

Mantener despejadas las salidas

Nunca deben utilizarse rutas de evacuación para almacenar:

  • cajas;
  • muebles;
  • equipos;
  • materiales;
  • mercadería;
  • elementos deportivos;
  • objetos religiosos o ceremoniales;
  • sillas adicionales;
  • residuos;
  • vehículos;
  • ningún elemento que pueda dificultar la circulación.
03

Señalización

Las rutas deben estar claramente identificadas. Cuando corresponda, coloque:

Planos.

Flechas.

Indicaciones de salida.

Ubicación del punto seguro.

Instrucciones breves y fácilmente comprensibles.

La señalización debe poder comprenderse rápidamente y ser visible, incluso para una persona que visita el establecimiento por primera vez.

1.32

Equipamiento institucional de emergencia

Cada institución debe adaptar sus recursos al número de personas, características del establecimiento y riesgos locales.

Considere disponer de:

  • botiquines de primeros auxilios;
  • linternas, preferentemente algunas de tipo frontal;
  • pilas de repuesto;
  • radio portátil AM/FM a pilas o manivela;
  • silbatos;
  • baterías externas cargadas;
  • cables de carga;
  • mascarillas apropiadas para ambientes con polvo;
  • elementos básicos de higiene;
  • agua de emergencia;
  • mantas térmicas;
  • bolsas resistentes;
  • copias protegidas de información institucional esencial;
  • listas y teléfonos de emergencia;
  • guantes;
  • elementos específicos necesarios según las actividades de la institución.

Los equipos deben mantenerse en lugares accesibles y conocidos por el personal responsable.

Un estante organizado con botiquines, radio, linternas, pilas, mantas, agua de emergencia y otros suministros institucionales.
1.33

Después del simulacro: evaluar y corregir

Todo simulacro debe finalizar con una evaluación.

Pregunte:

  • ¿Todos reconocieron la alarma?
  • ¿Todos sabían qué hacer?
  • ¿Se inició rápidamente la evacuación?
  • ¿Hubo personas que regresaron por objetos?
  • ¿Alguna salida quedó congestionada?
  • ¿La ruta resultó adecuada?
  • ¿Aparecieron obstáculos?
  • ¿Las personas con discapacidad pudieron evacuar?
  • ¿Los niños siguieron las instrucciones?
  • ¿Funcionó el sistema de comunicación?
  • ¿Se pudo realizar el recuento?
  • ¿El punto seguro tenía capacidad suficiente?
  • ¿Qué ocurriría si la ruta utilizada estuviera bloqueada?

Todo problema identificado durante un simulacro constituye una oportunidad para corregir el plan antes de una emergencia real.

1.34

Lista de verificación: antes de un tsunami

Toda familia o institución ubicada en una zona de amenaza debería poder responder Sí a las siguientes preguntas:

  • ¿Sabemos si estamos dentro de una zona susceptible de tsunami?
  • ¿Conocemos el mapa oficial de evacuación?
  • ¿Sabemos dónde comienza la zona segura?
  • ¿Conocemos nuestra ruta principal?
  • ¿Tenemos una ruta alternativa?
  • ¿Hemos recorrido esas rutas a pie?
  • ¿Sabemos cuánto tiempo necesitamos para evacuar?
  • ¿Reconocemos las señales naturales de tsunami?
  • ¿Conocemos las alertas oficiales de nuestra localidad?
  • ¿Sabemos qué hacer si no recibimos ninguna alerta tecnológica?
  • ¿Tenemos un punto de encuentro familiar?
  • ¿Tenemos un contacto externo?
  • ¿Los niños conocen el plan?
  • ¿Sabemos qué hará cada niño si sus padres no están presentes?
  • ¿Las personas mayores tienen asistencia planificada?
  • ¿Las personas con discapacidad cuentan con un plan accesible?
  • ¿Los medicamentos esenciales están preparados?
  • ¿Los dispositivos de asistencia están accesibles?
  • ¿Las mascotas tienen identificación y sistema de transporte?
  • ¿Tenemos preparada la mochila de emergencia?
  • ¿Revisamos periódicamente su contenido?
  • ¿Tenemos linterna y radio independientes de la red eléctrica?
  • ¿Disponemos de información de contacto también en papel?
  • ¿Las salidas están permanentemente despejadas?
  • ¿Los muebles y objetos pesados están asegurados?
  • ¿Sabemos cómo evacuar durante la noche?
  • ¿Hemos realizado simulacros?
  • ¿Sabemos qué hacer si la ruta principal queda bloqueada?
  • ¿Todos comprenden que no deben regresar por bienes materiales?
  • ¿Todos saben que una señal natural puede exigir evacuar sin esperar instrucciones adicionales?

Si alguna respuesta es NO, existe un aspecto del plan que todavía debe prepararse.

1.35

Regla de decisión

Ante un tsunami de origen cercano puede no existir tiempo suficiente para recibir, verificar o esperar información adicional. Por ello, debe aprenderse antes de la emergencia una regla sencilla:

Un grupo diverso de personas evacúa por una carretera costera al atardecer: familias, niños, personas mayores, una persona en silla de ruedas, una persona con bastón y un perro de asistencia.

Si está en una zona costera y siente un terremoto fuerte o prolongado, observa un cambio repentino y anormal del mar o escucha un rugido inusual procedente del océano:

PROTÉJASE PRIMERO DEL TERREMOTO.

EN CUANTO PUEDA DESPLAZARSE DE MANERA SEGURA, EVACÚE.

ALÉJESE DEL MAR.

DIRÍJASE HACIA LA ZONA SEGURA ESTABLECIDA.

NO ESPERE A VER EL TSUNAMI.

NO REGRESE.

1.36

Reglas fundamentales que todos deben memorizar

01

CONOZCA SU ZONA DE RIESGO.

Sepa antes de la emergencia si vive, trabaja, estudia o permanece dentro de una zona susceptible de tsunami.

02

CONOZCA SU RUTA.

Sepa cómo llegar caminando a una zona segura y tenga una alternativa.

03

RECONOZCA LAS SEÑALES NATURALES.

Terremoto fuerte o prolongado, cambio repentino y anormal del mar o rugido extraño procedente del océano, pueden significar peligro.

04

ANTE UNA SEÑAL NATURAL, NO ESPERE UNA ALERTA OFICIAL.

Cuando pueda desplazarse de manera segura después del sismo, evacúe.

05

ALÉJESE DEL MAR.

Diríjase hacia terreno elevado o tan lejos (tierra adentro) como indiquen los planes locales.

06

NO VAYA A OBSERVAR EL TSUNAMI.

No se acerque a playas, puertos, desembocaduras, ríos ni zonas costeras para mirar, fotografiar o filmar.

07

PLANIFIQUE EVACUAR A PIE.

El automóvil puede quedar atrapado y bloquear la evacuación.

08

PREPARE A TODA LA FAMILIA.

Niños, personas mayores, personas con discapacidad y responsables de mascotas deben conocer el plan.

09

PRACTIQUE.

Una ruta conocida y ensayada se recorre con mayor rapidez y seguridad.

10

NO ARRIESGUE LA VIDA POR BIENES MATERIALES.

No regrese por documentos, dinero, vehículos u objetos.

11

SIGA LAS INDICACIONES DE LAS AUTORIDADES.

Los mapas, rutas, zonas de evacuación y procedimientos oficiales de cada localidad tienen prioridad sobre las recomendaciones generales.

12

RECUERDE: PREPARARSE ANTES, AHORRA MINUTOS CUANDO CADA MINUTO PUEDE SALVAR UNA VIDA.

1.37

Objetivo principal de prepararse

La preparación frente a un tsunami no consiste únicamente en poseer una mochila. Cuando comienza una emergencia, no es momento de diseñar el plan: es momento de ejecutarlo. Por eso, la preparación debe realizarse ahora, revisarse periódicamente y practicarse hasta que cada integrante de la familia, institución o comunidad conozca claramente su función.

Una familia diversa —con una persona mayor, un niño, una persona en silla de ruedas, un bebé y mascotas— planifica junta alrededor de una mesa con un mapa de evacuación.
  • ANTES DEL TSUNAMI: CONOCER, PLANIFICAR, PREPARAR Y PRACTICAR.
  • DURANTE LA AMENAZA: ACTUAR SIN DEMORAS.
  • LA PRIORIDAD SIEMPRE ES LA VIDA.

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